Tanto en el embarazo como antes, en el TRA, todo se basa en estándares y, la verdad, es comprensible. Si cada vez que vas a una sesión de preparación al parto la matrona tuviera que pensar en todos los posibles escenarios que tiene en el aula, estaríamos como 15 horas para completar una sesión de hora y media. Así que como soy consciente de que por circunstancias varias me escapo de las soluciones estandarizadas, intenté sacar todo lo útil que pude de la experiencia.

El otro día tuve la sesión de posparto y fue un poco extraña. Por una parte, la matrona intentaba des-idealizarlo contando cosas gores como que nos caerá un chorro de sangre por la pierna cuando nos levanten de la cama y no hacía más que subrayar las dificultades a las que nos vamos a enfrentar. Que me parece genial, pero yo vengo ya muy ceniza de serie y no necesito ese añadido. Como creo que el postparto va a ser una tortura, no necesitaba que me lo recordaran. Cosas de la vida.

Básicamente estas son las marcianadas destacables de la semana:

  • Nos pasamos como 15 ó 20 minutos repasando el tema de la anticoncepción post-parto. Estuve a punto de levantar la mano y preguntar si las infértiles podíamos ir saliendo de la sala, pero me supo mal. Realmente desconecté en ese punto. Si me quedara preñada de forma natural justo en la cuarentena de verdad que me daría la risa.
  • Se pasó también una buena parte de la sesión hablando de la ayuda que vamos a necesitar cuando nazcan los bebés, de cómo estamos acostumbradas a llegar a todo y cuando demos a luz no podremos llegar a nada. Creo que el resto de mujeres de la sala no necesitan ayuda para tender la ropa ni se duchan senetadas en un taburete. Me reía. El posparto será tremendo, pero recuperaré mi movilidad y, por poco que pueda hacer, seguro que es más que ahora.
  • Preguntó si todas nuestras parejas tenían el mes de baja y todas dijimos que sí. Entonces dijo algo como “eso si no tenéis la mala suerte de tener un marido autónomo, porque entonces la baja es relativa”. Y ahí es cuando ya mi no-estandarización abrió la boca y le dije que peor estaba la cosa cuando es la madre la que es autónoma. Entonces me dijo algo así como que entonces muchas de las cosas que había dicho no se me adaptarían muy bien y sonreí.
  • Siguen dando por hecho que vamos a dar lactancia materna. Yo sigo dando por hecho que no tengo ni idea de lo que voy a hacer y probablemente no lo decida hasta el mismo momento del nacimiento.
  • Sigo siendo casi la única que va sin pareja a preparación al parto. Todo parejitas abrazadas durante las descripciones gore de los loquios y las demostraciones de las compresas postparto menos otra chica y yo.
  • Me fascina cuando dicen “Vosotras sois jóvenes”. Ay, amiga matrona. No te dejes engañar por mis Vans de leopardo ni por la piel esta radiante que me ha dejado el embarazo, que probablemente yo tenga 10 ó 15 años más que otras de las chicas del grupo. Ellas son jóvenes, yo lo parezco.

Y ya. En teoría esta es la última semana que curro a full y los días me llegan a lo que me llegan.

(La foto es de la bolsa del hospital de MiniV, súperinfantil y preparada desde el fin de semana)

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